Un vistazo al funcionamiento de una máquina tragamonedas

Muy atrás han quedado los días de las máquinas tragamonedas mecánicas, y es que las máquinas modernas son “inteligentes”, eligen el resultado que aparece en pantalla tan pronto el jugador toca el botón de girar. La máquina elige un número al azar para cada carrete y también cuándo va a parar.

Esto se debe a que las máquinas tragamonedas cuentan con un “Random Number Generator”, lo que en español significa generador de números aleatorios. Este componente de la máquina crea miles de números al azar. Cuando el jugador presiona el botón de girar un número es elegido para cada carrete. Esto quiere decir que las posibilidades de ganar un premio están predeterminadas desde el inicio de la jugada.

Es imposible predecir el resultado de un giro, es por eso que los jugadores pueden entrar en una buena racha o una mala en cuestión de minutos. Cada giro es independiente del anterior y si bien la casa es la que tiene la ventaja lo cierto es que el azar es el que marca la pauta en cuanto al destino final de una sesión de juego.

Aquí te presentamos algunos datos de los que cualquier jugador tiene que tener conocimiento si es que quiere entender a qué se enfrenta al sentarse delante de una máquina tragamonedas.

Lo que se tiene que saber acerca de las máquinas tragamonedas

  • Los giros anteriores no tienen que ver en lo absoluto con los giros futuros.
  • Lo que hace la máquina en el corto plazo no es reflejo de lo que sucederá en largo plazo.
  • El ganar un premio elevado no significa que vas a comenzar a perder de manera inmediata, y tampoco significa que vas a volver a ganar enseguida.
  • Una máquina tragamonedas no tiene memoria ni recuerdos de los botes que ha repartido, sigue produciendo números al azar, los cuales van a determinar si un jugador gana o pierde.
  • La máquina tragamonedas no funciona con secuencias predeterminadas.
  • Cada giro de la máquina tragamonedas es aleatorio y no se puede predecir cuál será el resultado.
  • No existen máquinas tragamonedas que estén predispuestas para hacer perder a los jugadores.

El hecho es que todas las máquinas tragamonedas te dan las mismas posibilidades de ganar o perder, no existe relación alguna con los pagos que se han hecho con anterioridad. Es casi imposible, pero puede suceder que después de ganar el jackpot lo puedas volver a ganar en el siguiente giro. Sí, sabemos que un rayo no cae dos veces en el mismo lugar, pero la posibilidad existe.

La idea de que entre más juegues en una máquina tragamonedas más posibilidades tienes de ganar son erróneas por completo. El estar sentado frente a un mismo juego no aumenta las chances de ganar en lo absoluto. Tampoco importa qué máquina se esté jugando, todo depende de unos números aleatorios y nada más.

Si algo saca de quicio en un casino físico es ver a la gente presionando los botones de la manera más rara, y ni qué decir de quienes tocan la pantalla. Nada de esto influye en el resultado final, porque el destino de la jugada está decidida desde el inicio por el generador de números aleatorio.

Por último está el hecho de que los pagos no pueden ser cambiados ni manipulados por el casino. Esto es verdad si se juega en un casino regulado y auditado por las autoridades correspondientes, porque para que el casino pueda influir en los resultados tiene que reemplazar el chip de la tarjeta madre de la computadora, lo cual le puede salir bastante caro, y ni qué decir de lo complicado que es hacerlo.

Con toda esta información estás más que listo para poder comenzar a jugar en tu máquina tragamonedas favorita sabiendo exactamente qué esperar, ni más ni menos. ¡Mucha suerte!